En un local absolutamente irregular, desarrollado en dos plantas y caracterizado por la abrumadora y caótica presencia de numerosos muros estructurales, se propone la creación de un restaurante. La actuación propone la creación de un ambiente especialmente cálido y acogedor, basado tanto en la utilización de determinados materiales y de una iluminación artificial singular como en la escala fragmentada y reducida impuesta por las propias condiciones del local. Destaca sin duda, el acierto que supone la utilización de bloques cerámicos en el revestimiento de los paramentos de los sucesivos comedores, con una textura superficial de gran interés.