Se trata de un proyecto de bodega – tienda, donde se pueden probar y comprar los vinos y aceites elaborados en la finca, y de todo el mundo. Comprende también un espacio de degustación y una sala de catas y conferencias. Forma parte de un complejo formado por un restaurante, un centro de convenciones, y un hotel. Obra del tarraconense Arola, se ha utilizado un local de doble planta, donde se ha emplazado en el subterráneo la bodega y toda la maquinaria necesaria para la elaboración de vinos, y en la planta piso, una tienda con sala de catas, caracterizada por su diafanidad y por la utilización de materiales tradicionales, especialmente el hierro perforado y la madera, consiguiendo un aspecto tremendamente contemporáneo.